Todos tenemos algún vecino ruidoso. Ya sabes, ese vecino que pone música alta, que habla alto hasta las tantas, que taconea medio día o al que le caen, ¿canicas? Lamentablemente, estos ruidos nos persiguen en cada piso al que vamos. Por eso, desde Macústica creemos que es importante seguir esta filosofía de “vive y deja vivir sin ruidos”.

 

Cómo vivir y dejar vivir sin hacer ruido

 

¿Quieres que no haya ruidos a tu alrededor? En ese caso, empieza no haciendo ruidos. Parte de esta base para que puedas protestar siempre que algún ruido esté fuera de lo normal, dado que si haces ruido, tu argumento no tendrá validez.

Si vives en un piso de alquiler y ves que el ruido es insoportable, siempre puedes decírselo al casero o intentar dialogar con quienes hacen ruido. Mejor de buenas maneras; acudiendo físicamente o dejando una nota. No te alteres, intenta mantener la compostura e ir siempre de buenas formas.

En el caso de que el ruido sea insoportable, prueba a medir los decibelios. Si tienes razón y sobrepasa el límite, llama a la policía para que se encarguen ellos mismos de medirlo y de actuar en consecuencia.

Si es tuya la vivienda, lo tienes más complicado para irte. Pero al ser propietario, puedes hablarlo con otros propietarios en una reunión de vecinos. Seguro que ninguno quiere lidiar con ruidos, por lo que, es posible que podáis solucionarlo.

En cualquier caso, para aplicar esta filosofía de vive y deja vivir sin ruidos, lo primordial es no hacer ruido uno mismo y hablar con quienes sí lo hagan. Es así cómo puedes contribuir a solucionar las cosas.

Si eres el propietario, puedes tomar otras medidas para no escuchar a tus vecinos (o a los ruidos que provienen del exterior). Por ejemplo, invirtiendo en aislamiento. Con una pequeña reforma puedes aislar mejor tu vivienda y no escuchar nada. Es un truco que puedes aplicar si te molesta y mucho el ruido.

Asimismo, puedes incorporar a la vivienda elementos que te ayuden a reducir el ruido. Por ejemplo, ventanas más gruesas, muchas alfombras, cortinas más tupidas…

Por último, te recordamos que el ruido en exceso es malo. Puede causar estrés, ansiedad, malestar, dificultad para concentrarse, dolor de cabeza… No es algo con lo que tengas que convivir si no quieres. Por lo que, si pasas tiempo en casa y te molesta el ruido de los demás, como ves, existen soluciones.

¿Te ayudamos a vivir sin ruidos?