¿Sabías que hay sonidos que relajan? Es posible que te relaje más escuchar la lluvia o la leña quemarse que el motor de una lavadora a toda mecha. Y es que, hay sonidos que nos ayudan a relajarnos, a sentirnos más libres y tranquilos.

 

Sonidos para relajarse

En Macústica Ingeniería queremos ayudarte a que te relajes. Por ello, te traemos algo sorprendente y que de verdad funciona: sonidos para relajarse. Estos puedes ponerlos con cascos o directamente buscando en YouTube, lo que te sea más cómodo. Ideales para dormir o simplemente relajarse porque sí.

Uno de los sonidos más populares, es la lluvia que cae sobre el tejado. Pero sobre todo, nos gusta y nos relaja si estamos dentro, cubiertos y sin sufrirla en la cabeza. Así que cierra los ojos y déjate llevar.

Otro de los sonidos que más relajan, es el de las olas del mar contra la orilla. Si lo vives en vivo y en directo, es mejor, porque puedes olerlo. Puedes oler toda la frescura del mar y sentirte más vivo.

También el crepitar de la leña en el fuego. Es un momento realmente mágico y mucho mejor si puedes vivirlo en vivo, porque así sentirás el calor y verás cómo vibran las llamas. Es otro de los sonidos relajantes que más gustan.

Los arroyos, la naturaleza en sí… Está claro que la madre naturaleza es mágica y siempre nos permite relajarnos, porque en sí simboliza libertad. Así como ver el viento soplar y ver como se mueve todo lo que está a su paso.

En cuanto a sonidos sorprendentes, ¿sabías que también relaja mucho el ronroneo de un gato? Si lo acaricias en vivo y ves como te da calorcito, mucho mejor. Pero también puedes ver vídeos de gatitos, relajan un montonazo.

Tampoco podemos olvidarnos de esa mágica sonrisa de un niño cuando ve a un ser querido o su cara de emoción al abrir regalos. Son momentos que nos relajan, que nos hacen olvidarnos de todo lo malo y centrarnos en eso.

Si tienes la posibilidad de escucharlos en vivo y en directo, mejor, porque será una experiencia en todos los sentidos, también visual y sensorial. Pero hoy en día, gracias a Internet podemos “transportarnos” de alguna manera hacia esos sitios y esas experiencias. Por lo que, menos da una piedra…

Ahora solo queda que le des al play y los escuches, ¡verás cómo funcionan! ¿Cuál es tu preferido?