¿Qué enfermedades provoca el sonido?

En muchas ocasiones, el sonido puede parecernos un factor irrelevante, a menos que se trate de un ruido molesto o que vaya subiendo poco a poco hasta incomodarnos. Sin embargo, nadie es inmune al sonido. Lo que ocurre es que, aunque el oído siempre lo capta, el cuerpo encuentra la manera de ignorarlo de manera inconsciente.

Médicos, científicos y expertos del tema, tales como la Organización Mundial de la Salud y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, han confirmado que el ruido constante tiene efectos perjudiciales para la salud. Sin embargo, las diferentes dolencias producidas a raíz de la exposición al sonido varían según la persona y el tipo de ruido y la exposición a este. La más común es la pérdida progresiva de la capacidad auditiva lo cual, además de provocar este problema fisiológico, puede traer otras consecuencias de salud psicológica o mental, como puede ser el cansancio que provoca esta disfunción en la vida cotidiana — en el trato con otras personas o en la vida laboral, por ejemplo— u otros problemas relacionados con la autoestima y a la autopercepción.

¿Cómo afecta el sonido nuestra vida?

En este sentido, la exposición al sonido a la que estemos sujetos en la vida cotidiana o en el desarrollo de nuestra actividad laboral puede provocar alteraciones médicas, como enfermedades cardíacas o hipertensión. Con niveles por encima de los 80 dB se aumenta la posibilidad de perjudicar a nuestro cuerpo. Esto puede afectar la resolución de problemas, la memoria, la lectura o la atención, pero además, la conducta inadecuada del sonido en nuestro cuerpo también puede causar problemas en el desarrollo normal del sueño, provocando así la necesidad de tomar somníferos o tranquilizantes.

Los trabajos con más consecuencias con la exposición a sonidos altos

Ciertos trabajos están con más frecuencia en contacto con altos niveles de sonido, lo que puede traer consecuencias en la capacidad auditiva de quienes los ejecuten, además de otros problemas más graves.

Los ruidos frecuentes en las obras en construcción, el sonido que producen los motores de avión o los de los móviles que suenan de manera constante; los transportistas que se enfrentan al tráfico y se encuentran en rutas donde el claxon es constante o el trabajo en peajes, así como otro tipo de empleos donde los sonidos son permanentes, afectan a quienes ejercen estas tareas poniendo en peligro su audición. Como ves, la contaminación auditiva existe y con ella las consecuencias en la salud que, si bien no son inmediatas, sí afectan de manera directa al organismo. Este impacto auditivo en nuestro cuerpo con el tiempo provoca una disminución de la capacidad auditiva, pero también puede dar lugar a problemas más graves como el estrés, la dificultad en la concentración o problemas en el sistema cardiovascular.

Llegados a este caso, será imprescindible contar con la protección auditiva adecuada, como audífonos especiales que protejan los oídos o tapones que sustituyan a estos en caso de que la exposición sea un poco menor pero igualmente frecuente.

Evita la contaminación acústica con Macústica

Por último, es importante recordarte que tengas en cuenta el factor del sonido y del ruido en tu vida cotidiana, con el fin de poder evitar consecuencias graves o molestas para nuestro desarrollo normal en el futuro.

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