¿Se puede convertir el ruido en energía? Eso sería maravilloso, ¿no crees? Sería una forma de transformar algo molesto e incómodo en algo más agradable. Desde Macústica te contamos cómo hacerlo:

Cómo convertir el ruido en energía

Lo cierto, es que hay multitud de ruidos en el día a día: obras, coches, motos… Aunque insonorizando bien el hogar podremos dejarlos a un lado, siguen ahí. Sin embargo, de las cosas malas a veces surgen oportunidades, porque un alumno de China ha creado una manera de transformar ese sonido en energía eléctrica.

Xiaowan Wang, alumno del Instituto Europeo di Design en Madrid, fue quien lo hizo posible. Desarrolló una tecnología para transformar las ondas sonoras en energía eléctrica que luego se puede aprovechar para cargar el teléfono.

La mostró al mundo a través del concurso internacional de diseño de James Dyson Awards. Para ello, usó un nanogenerador y una película de politetrafluoroetileno.

¿Cómo funciona? Para que te hagas una idea, el propio nanogenerador puede convertir las señales acústicas en energía eléctrica. Eso se consigue a través de un proceso conocido como transducción.

En este procedimiento, la lámina fina vibra cuando identifica sonido y se frota, lo que hace que genere electricidad para el propio generador. Lo hizo no con el objetivo principal de abastecer una casa con la energía, pero sí funciona para cargar un móvil. Pero realmente se consigue lo que decimos, convertir el ruido en energía.

Está claro que es un proyecto muy interesante, pero no es el único. Nokia ya lo usa y hay otras empresas que trabajan en aplicaciones similares, como Hanergy.

No obstante, cada ingeniero ha utilizado sus propios trucos para conseguirlo. Otra opción pasa por usar como material óxido de zinc, un piezoeléctrico que puede generar voltaje con energía mecánica. Cuando se mueve o vibra la lámina, se genera energía.

Por medio de estas soluciones, colocando la tecnología en puntos estratégicos podríamos obtener carga para el móvil sin cables. Un avance interesante, sin duda. Y el principio de cosas mucho más grandes, dado que si funciona para algo pequeño, también se puede extrapolar hacia proyectos más grandes.

No cabe duda de que son proyectos interesantes que nos acercan hasta cosas que hace tiempo se creían imposibles. Pero realmente hay posibilidades para poder prescindir de la energía. Y estos son solo algunos ejemplos sencillos de cómo el ruido se puede convertir en energía.

¿Qué te parece? ¿Te ha sorprendido?